Hola Cocteler@s,

Hoy voy a hablaros de Pals, de lo que disfruto perdiéndome por las calles empedradas de esta preciosa villa medieval capaz de transportarme como por arte de magia a la Edad Media. 

Si os animáis a conocerla, os diré que es un placer recorrerla sin perder detalle, pasear admirando sus casas nobles de increibles fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra.

Yo esta vez he ido con Cari, una amiga mía de Madrid que no conocía Girona, una provincia llena de contrastes (mar y montaña, campo y artesanía...) que para mí es de las más bonitas de España.

Mi hotel, como siempre, el Hotel Mas Roig de Pals, un hotel con encanto (son los que más me gustan, y si puedo elegir, no lo dudo) que se alza en una antigua masía de 1620, cuidadosamente restaurada.

Suelo alojarme allí porque el Hotel Mas Roig de Pals está, además, a sólo 15 km de las paradisíacas playas mediterráneas de Pals, y yo soy de mar.