Aunque en España la máxima categoría a la que puede optar un hotel es “cinco estrellas Gran Lujo”, durante los últimos años estamos viviendo el fenómeno “siete estrellas”.

El primer hotel del mundo en lograr esta categoría fue el hotel Burj Al Arab en Dubai. Construido en una isla artificial y con su arquitectura inconfundible en forma de vela, este establecimiento puede presumir de estar considerado como el mejor hotel del mundo. Cuenta con 60 plantas y 202 suites lujosas, la más pequeña de las cuales mide 169 metros cuadrados. Los clientes tienen a su disposición cinco personas de servicio durante todo el día, sin tener en cuenta que el hotel posee una flota de Rolls Royce para desplazarse y un helipuerto.

En Europa, el primer hotel en conseguir ser distinguido con siete estrellas fue el Town House Gallería en Milán. Sólo dispone de 24 habitaciones y los servicios más exclusivos para sus clientes.

Y por último, en las islas Turcas y Caicos pertenecientes a Reino Unido está el resort Seven Stars, un resort  con la categoría de 7 estrellas. En definitiva son cada vez más los países que, si la normativa lo contempla, han construido y construyen hoteles para lograr esta distinción.