En Sant Hilari Sacalm (comarca de La Selva, Gerona) existe un pequeño complejo turístico llamado "Cabanes als arbres" cuya particularidad es que los huéspedes se alojan en cabañas colgadas de árboles centenarios entre los bosques de las Guilleries.
Los dueños, el francés Manu Grymonpré y la holandesa Karin van Veen, se inspiraron en instalaciones semejantes de la Bretaña francesa, aunque mejoraron el sistema constructivo de las cabañas y su anclaje en los enormes abetos de Douglas.
Las habitaciones de este singular hotel, con una superficie de 30 metros cuadrados y una pequeña terraza, han sido pensadas para que los visitantes pasen unos días en plena naturaleza, aislados de la civilización. No tienen electricidad ni agua corriente y el váter funciona con un sistema en seco biodegradable para utilizar los residuos en el compostaje. Los huéspedes reciben el desayuno en una cesta, que se sube a las cabañas con una cuerda.
Cabanes als arbres está formado por una decena de construcciones (para dos y cuatro personas) y se complementa con una casa rural próxima que cuenta con todos los servicios (duchas, comedor, salones y habitaciones), además de una gran piscina.
Sin duda una oportunidad única de cumplir nuestro sueño de dormir en los árboles y emular a Tarzán en la Selva.

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