Todos sabemos que en verano Menorca es una paraíso… pero, ¿qué tal en invierno? ¿Vale la pena visitar la isla cuando las temperaturas no invitan a bañarse? Aunque algunos isleños se quejan de la falta de transporte y de la poca actividad que hay en esos 700 kilómetros cuadrados de tierra, para nosotros, los visitantes, es precisamente eso lo que la hace tan especial una vez han pasado los meses de verano y el bullicio ha desaparecido. El temporal en los acantilados, la paz, el calor de sus habitantes, sentir la tramontana en la mola de Fornells… Todo tranquilidad. Todo un lujo.
La costa de Menorca ocupa 216 kilómetros, aunque de lado a lado de la isla (de cap Bajolí hasta La Mola de Maó) no hay distancias superiores a los 53km. La temperatura media anual son los 18 grados, con mínimas de 13 y máximas de 22 grados. Una temperatura suave, agradable, que lucha muy a menudo con la tramontana, seca y fría. Un viento que invita a navegar y a sacar las tablas de windsurf para aprovecharlo aún más, o simplemente para salir a ver el mar, y dejarte envolver de sal.
Uno de los mayores atractivos de la isla son sus playas y calas. Las hay de todos los gustos, desde playas con servicios turísticos hasta recónditas e insospechables calas vírgenes, dónde incluso se podría practicar el nudismo si no fuera porqué más de uno se quedaría con el frío en los huesos ahora mismo. Sea como sea, todas tienen algo en común: sus aguas cristalinas. Así que aquí os vamos a hacer un brevísimo resumen de los escondites de esa isla que no os podéis perder.
La costa sur está llena de arenales blancos rodeados de zonas verdes, pinedas y aguas calmadas de color turquesa. Las playas vírgenes de Macarella, Macarelleta, Binigaus o Cala Mitjana son algunas que no os podéis perder. Y si queréis más servicios, id a Cala Galdana, Son Bou, Punta Prima o Son Xoriguer.
El norte de la isla es mas agreste y abrupto. La arena es mas gruesa y oscura y la vegetación no es tan alta como en el sur. Así que si queréis descubrir auténticos tesoros sin urbanizar en esa zona, visitad Cala Pregonda, Binimel·la, Cavalleria o Cala Morella. Y si la paz os gusta pero necesitáis sentir que no estáis aislados del mundo, siempre podéis ir a S’Arenal d’en Castell, Cala Tirant o Arenal de Son Saura. Pero debéis saber que esta zona de la isla es más tranquila, más silenciosa, más relajada.
Y a vosotros, ¿os gusta Menorca en invierno?
Vía dónde viajar

Preciosa isla !!!
Besos