Con la temporada de esquí a punto de nieve, es probable que te plantees una escapada al sur de los Alpes Franceses, la estación de esquí más grande del mundo, formada a su vez por la unión de cuatro estaciones -Couchevel, Méribel, Val Thorens y Les Menuires-. 600 kilómetros de pistas divididas en tres valles, 200 remontes y una nieve realmente excepcional.
Las 4 estaciones, situadas en la región de la Saboya, miran al norte, aspecto clave para recibir las mejores borrascas. De estas, Val Thorens es la que tiene la base a mayor altura de Europa, a 2.300 metros, con una cota máxima de 3.230 metros entre glaciares, por los que se puede esquiar hasta bien entrada la primavera.
Hay una amplia oferta de hoteles en la nieve de los Alpes franceses, tienes donde elegir, pero mi recomendación es que reserves con tiempo porque la crisis no se está notando mucho este año en el deporte blanco por excelencia. Incluso puedes aprovechar y ahorrarte las largas colas ante las taquillas del forfait, haciendo tu reserva de hotel + forfait por teléfono en quierohotel.com.
Si eliges los Alpes franceses para disfrutar de uno de tus deporte favoritos, agradecerás un buen hotel para descansar y relajarte después de un intenso día de esquí. Sin distraerte demasiado y con cierta habilidad a los esquís, es posible y gracias a sus 200 remontes, ir de una punta a otra de los Tres Valles en tan sólo 90 minutos. Y con total seguridad. Si que hay pistas negras vertiginosas para los más experimentados, pero éstas estaciones son, sobre todo, un auténtico paraíso para los espectadores de nivel medio. Algunas pistas rojas comienzan junto a desafiantes picos y bajan, y siguen bajando, y pasan entre casas, hoteles y chalés. Son tan largas que es bastante fácil llegar a despistarte.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados